Copyright © 2021 - Nova Cana
Una nueva vision de Dios
en la plenitud de mi rostro - es lo que yo he concebido como imágen de la naturaleza humana, comenzando por mi; y por esto soy la Inmaculada y Madre de Dios. Yo no me he adecuado a la imágen de Dios Creador, como pura potencia sobre su creación, sino que por motivos de amor, me he reconocido en su creación y sobre todo en sus criaturas, empezando por mi, todo su amor es la ternura y el deseo de comunión".
Esta imágen me ha hecho reconocer, empezando por mi, como la imágen de Dios es el deseo-exigencia de amor y de inmortalidad de la humanidad misma.
Yo no he podido aceptar la visión de la naturaleza humana, de mi naturaleza, cargada de pecado y de muerte.
En ella yo no encontraba otra cosa que la vida, el amor como deseo y la comunicación como vocación a la felicidad tanto de Dios como del hombre.
Esta naturaleza humana, habiéndola concebido como capaz de amar y llamada a la comunión, he podido verla inmaculada como Dios la ha concebido y creado, y aquello que he visto para la humanidad en la plenitud y que tiene comienzo para todos como posibilidad, para mi es la realidad transformada que ha unido el comienzo al fin de la historia y de la experiencia humana en la divina humanidad, que en mi se ha encarnado. Y de mi fruto, que es la divina humanidad encarnada, nacerá para todos la humanidad divina, y ésta se encaminará, a través de la historia, hacia la plenitud, que es el Reino del amor y, tanto por parte de los hombres como por parte de Dios, será visible, disfrutable y sustentará nuestra felicidad en la nueva creación.
Ha ocurrido en mi este acontecimiento extraordinario porque he osado imaginar a mi Creador como cariñosísimo Padre y no he aceptado la imágen mía y de la humana naturaleza finita y malvada.
María, haciéndome comprender estas cosas, dilataba también mi mente para la comprensión dinámica del Amor, esté tanto en Dios como en los hombres. De esta visión brotaba una realidad distinta de la que conocíamos habitualmente. Era como si yo viese cada cosa en su posibilidad y, dado que mi elección era de amor, veía todas las posibilidades de los hombres y de la historia dinámicamente evolucionada hacia la plenitud y la felicidad.

ediciòn de Pilar Moreno
Comprendía que el rostro de esta mujer, que me tenía en brazos, era el rostro de la plenitud humana, mi rostro, el rostro de cada ser humano. Era el fin de la vida humana, era la posibilidad humana, era aquello que daba sentido y significado a cada existencia humana, era la alegría del Creador. Y aún más. Este rostro, que yo reconocía tan precisa e infinitamente, tanto en el mio como en el de todos los hombres, representaba todo esto, pero la realidad personal de aquel rostro era el de María, Madre de Jesús. Y esta comunicación avanzaba todavía, en todas direcciones. El rostro de María , madre de Jesús, me comunicaba qué cosa quiere decir ser Madre de Jesús y cómo ha hecho para llegar a serlo...Era como si me dijese: "aquello que tú has visto antes de reconocerme - la plenitud de la humanidad, tu rostro
Angela Volpini
per scaricare il documento in italiano, in formato pdf, clicca qui sotto
(segue  dalla pagina "Libri e Dvd")
L'umanità realizzata
Ed. Pilar Moreno
Condividi
Commenta